De la Evaluación

De la evaluación

Evaluar es importante porque nos permite regular el aprendizaje y detectar las posibles dificultades que puedan encontrar los alumnos para aprender y, a partir de ahí, ayudarles a resolverlas. Evaluar es importante porque tenemos la obligación de informar a estudiantes y familias sobre el avance y los resultados de su aprendizaje.

Evaluar no es un proceso técnico sino ético. “Es una actividad social marcada por valores y no hay nada que se parezca a una evaluación independiente de las culturas; la evaluación no mide objetivamente lo que hay, sino que crea y configura lo que mide: es capaz de componer personas; la evaluación influye directamente en lo que aprendemos y en cómo lo aprendemos y puede limitar o promover el aprendizaje”, sostiene Gordon Stobart en su recomendable Usos y abusos de la evaluación (Morata. 2010).

La evaluación determina nuestra forma de vernos como aprendices y como personas. La evaluación, en forma de tests y exámenes, tiene un amplio poder para configurar la manera que tienen las sociedades, los grupos y los individuos de entenderse a sí mismos y de aprender.

Por consiguiente, siempre que evaluemos resulta indispensable preguntarse a quién beneficia y a quién perjudica; a qué valores sirve y cuáles ignora; qué evaluamos y qué omitimos, si hay maneras alternativas de hacerlo y si realmente estamos evaluando aquello que queremos evaluar, aquello que es importante para nosotros.

La evaluación puede servir para muchas finalidades. Gordon Stobart (Tiempos de pruebas) habla de tres:

  • Determinación y elevación de los niveles educativos, que es la que está más relacionado con las pruebas externas, con la rendición de cuentas y con el interés por la gestión del sistema educativo que acabamos de ver;
  • Selección y certificación que ha sido tradicionalmente y sigue siendo en muchos casos la finalidad principal de la evaluación escolar, acceso a ciertos estudios, titulación, oposiciones; y
  • Evaluación formativa o evaluación para el aprendizaje, es decir, la evaluación con vocación de mejora de los aprendizajes.

Miguel Ángel Santos Guerra, por su parte, las agrupa en cuatro funciones:

  • La función formativa;
  • La función sumativa para la selección y la certificación;
  • La psicológica o sociopolítica para buscar la motivación e incrementar el conocimiento y
  • La administrativa para ejercer la autoridad.

Y si bien es cierto, que muchas de estas finalidades nos vienen impuestas por el propio sistema educativo también lo es que en el aula elegir entre una función formativa y otra sumativa o combinar ambas depende en gran parte de nosotros como docentes.

Una evaluación orientada a medir lo que valoramos y que nos permita impulsar un debate más sofisticado, variado y reflexivo acerca de cuáles podrían ser los parámetros de una buena educación en escuelas.




El fin de la evaluación es aprender. Evaluar es aprender.


Fuente: Magro, C.(2016). Evaluar es aprender. Recuperado el 7 de marzo de 2019 de https://carlosmagro.wordpress.com/2016/12/01/evaluar-es-aprender/

Importancia del RSA

Importancia del RSA

Los desarrollos recientes han demostrado que el reconocimiento de saberes adquiridos (RSA) se convierte en un componente importante de las políticas nacionales de aprendizaje a lo largo de toda la vida y permite vínculos más sólidos entre el sector de aprendizaje de adultos y el sistema de educación formal y capacitación.

El reconocimiento proporciona una sinergia entre las diversas formas de aprendizaje y permite a los alumnos progresar en un camino individualizado flexible.

Además, el desarrollo y el reconocimiento de los conocimientos, las habilidades y las competencias de los aprendices y los potenciales aprendices son cruciales para el desarrollo de los propios individuos y para la competitividad, el empleo y la cohesión social. De hecho, el RSA está ganando relevancia en temas de reducción de la pobreza, la creación de empleos y el empleo y la inclusión social.






Fuente: UNESCO. (2015). Recognition, Validation and Accreditation of Non-formal and Informal Learning. Recuperado el 7 de marzo de 2019 de http://uil.unesco.org/lifelong-learning/recognition-validation-accreditation

El papel de los exámenes de admisión

El papel de los exámenes de admisión

Los exámenes de admisión tienen propósitos claros en cuanto a su aplicación los cuales podemos resumir de la siguiente manera:

  • Ayudar a los estudiantes a presentarse como personas con patrones especiales de capacidades y necesidades académicas.
  • Brindar estimaciones de las capacidades académicas de los estudiantes aspirantes.
  • Proporcionar resultados de inventarios de intereses y personalidad con el fin de ayudar a los estudiantes a elegir vocacionalmente su carrera académica.
  • Proporcionar a los estudiantes un diagnóstico de su rendimiento académico.
  • Ayudar a las escuelas de educación media superior a evaluar y mejorar sus programas educativos.

Ayudar a las instituciones de educación superior a:

  • Seleccionar a sus aspirantes a primer ingreso.
  • Apoyar con información académica útil a los Departamentos y a su personal docente.
  • Investigar los currículos, secuencias de aprendizaje, etcétera.

Por último el gran desafío por el cual se aplica el examen de admisión es  asegurar la calidad y aumentar la capacidad educativa en un contexto de constante inversión, obliga a la adopción de políticas creativas y novedosas que apunten a mejorar la calidad de la educación media para que el ingreso al nivel superior sea menos traumático y permita su retención sin la necesidad de bajar el nivel académico y a su vez, pensando en el futuro de estos mismos jóvenes, que puedan posar la mirada en la vida institucional de las universidades con el fin de emparentar sus políticas de ingreso con la realidad socioeconómica del país.